Hora y lugar: Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, 13.45 h.
Front-row: Ángeles González-Sinde, Boris Izaguirre,
Emma Suárez, Nuria Roca, Teresa Baca Astolfi, Juana de Aizpuru, Pepón
Nieto, Hiba Abouk, Ana Rujas, Enrique Loewe, Adriana Torrebejano, Sara
Vega, Asier Etxeandía, Valerio Pino, Topacio Fresh, Cristina Urgel,
Sandra Barneda.
Playlist: Música creada por el DJ y mejor amigo de
Amaya, Javier Peral. Como era de esperar, lo nuevo de Suuns abría un
desfile con la canción “Bambi”. El resto del mix de Peral estaba
formidablemente presidido por la banda S.C.U.M. (la nueva benjamina de
The Horrors, dicen).
Claves: El juego de contrarios vuelve a repetir la
jugada Arzuaga. En una segunda línea (la primera desfila el 2 de marzo
en París) menos espectacular pero más efectiva que su predecesora
veraniega, la diseñadora burgalesa imprime su esencia en la
construcción por pliegues, el patronaje secuencial y el flirteo textil
de puntos con tules y cuero con mohair. Presiden la escala cromática los
berenjenas, rojos sangre y colores poco dramáticos de origen que
consiguen funcionar gracias a los materiales usados: mohair perchado,
punto de lana, cabra tibetana -(que ya le hizo triunfar en el
Otoño/Invierno de 2010)- lana merino y cueros en rojo y negro.
Prenda Estrella: Los jerseys entubados que iban
mutando en fases: una primera explosión de tul en el bajo disparada como
nacida de la propia lana, dando paso a una transición en un vestido
devorado literalmente por el tul.
Lo más impactante: El triunfo de lo oriental en lo que a modelos se refiere: Ming Xi y Liu Wen, reinando por encima de todas.
Beauty tips: Cola de caballo limpia, recta y lisa. El eyeliner negro es el único protagonista en una cara libre de coloretes y sombras.
Alguna novedad en el frente siempre representa buenas noticias. La simplicidad insigne del buque impecable de Francisco Costa parece encontrar en su homónimo masculino su perfecto aliado. El artífice estético de la rama masculina de la firma, Italo Zucchelli,
consigue en su nuevo acto en Milán un imaginario futurista, sin beber
de exageraciones al respecto. Por eso ciertamente, convence. El color-block,
el contraste de texturas y la piel de cocodrilo como alguna de ellas
podrían conformar un acierto en el hombre de Zucchelli, que aún así
consigue dotar al mismo de un esfuerzo relativo en su andar y su
parecer. Las siluetas continúan masculinas en fondo y formas,
equilibrando así la experimentación textil. En todos los sentidos, Calvin Klein reafirma su identidad con un director creativo que el año que viene cumple su decenio en la casa. Bien pensado.
El triunfo ingenioso de Miuccia Prada en Milán, aderezado de Jamie Bell, William Dafoe y Emile Hirsch
en uniformes, escondía una cuestión latente en el imaginario actual de
la firma. No era otra que la exposición, ya en proceso, con la que el Museo Metropolitan de Nueva York anunció hace meses que indagaría en el talento de Miuccia y de otra grande compatriota, Elsa Schiaparelli.
La última estandarte italiana de la alta costura de los años 30 y única rival reconocida de Coco Chanel,
introdujo entre sus obsesiones el rosa shocking, los jerséis con
estampados que Mary Katrantzou seguramente admirará y el vanguardismo
dadaísta. Jugaba con la moda en modo apuesta segura, con resultados
equidistantes a la sensación que produce hoy presenciar un desfile de
Miuccia en el que, bajo patrones en principio sobrios, establece
declaraciones de intenciones como el chic motorista de gasolinera
retro. Tarea ardua, aunque no tanto para ellas.
Su paralelismo, sutil para uno y obvio para otros, llevó a Harold Koda y Andrew Bolton
(los comisarios de la exposición en el Metropolitan) a plantear la idea
de una exposición en común bajo un modus operandi de conversaciones
ficticias entre Miuccia y la abuela de la modelo Marisa Berenson. Su mejor apoyo será las “Entrevistas Imposibles” que en la época de la segunda elaboró el escritor Miguel Covarrubia.
Teniendo en cuenta el rol que tenía el Surrealismo
y otros movimientos artísticos en los diseños de ambas, será tan solo
la cuestión de entrelazar casos concretos en sus creaciones la única
que conlleve más tiempo explorar. Las colaboraciones de Schiaparelli
con Dalí y Cocteau, así como la actual Fondazione Prada,
empujaron a la moda y al arte hacia el acercamiento, intimándoles “en
una relación directa, sinérgica y cultural” decía en diciembre Thomas P. Campbell, director del museo.
No obstante, y aunque la exposición no abra sus puertas al público hasta el 7 de mayo (con la sorprendente copresidencia de Anna Wintour y Carey Mulligan y Baz Luhrman
como consejero creativo), ya ha recibido sus primeras críticas.
No,
ningún periódico ni revista ha contado con la primicia. Ha sido la
propia Miuccia la que ha comentado su descontento con los paralelismos
que se están haciendo en la trayectoria de su dirección creativa con la
musa del surrealismo italiano. Hace unos días, decía para WWD: “Es muy
formal; se están centrado en aspectos relativos, comparando plumas con
plumas, étnico con étnico, pero no están teniendo en cuenta que
pertenecemos a eras muy distintas y que tanto en fondo como en formas,
Schiaparelli y yo somos totalmente opuestas” comentó Miuccia minutos
antes de su glorioso desfile en Milán. “Se lo dije, pero no les
importa”, añadió con una expresión torcida de malestar. Veremos qué
depara el resultado final (si el gigante italiano no lo impide).
Tras el anuncio del fichaje de Ralph Toledano como
presidente de la división de moda de Puig, algunos quedaron perplejos.
Segundos después, el fácil tropiezo de aquellos que pensaron en Sidney Toledano
(CEO de Christian Dior, y pariente lejano del aquí citado), pasó a
pensar en el auténtico aludido. Este, aunque menos mediático que el
hombre mundialmente conocido por despedir a Galliano, se encuentra
ahora de actualidad por ser el nuevo pez gordo del grupo catalán de los
perfumes por excelencia.
La época fulgurante de Ralph Toledano remonta a la década de 2000, cuando su labor como presidente de la firma Chloé se vio bajo “cierta presión” por su buque matriz Richemont, propietaria de la marca desde 1985. No acababa aquí el mapa de presiones ya que era la propia Chloé, la que en su sección de perfumes pertenecía a otro buque, esta vez el gigante Coty Inc.
(exactamente, a su división selectiva Coty Prestige). El entramado de
intereses/exigencias acabó alcanzando cotas que incluyeron conjeturas
mediáticas, por lo que Toledano acabó abandonando la presidencia de Chloé en 2010. Casi al tiempo, Hannah MacGibbon resucitaba el poder de la firma en su prêt-à-porter, tras el letargo de Paulo Melim Anderson, y consigue redirigir Chloé hacia la esencia cándida e impecable de la marca que en 1966 habrían proyectado las manos de Karl Lagerfeld.
Clemence Poesy, Michelle Scannaviny,
Anja Rubik, Ralph Toledano y Chloé Sevigny en la presentación de su
fragancia homónima, en octubre de 2007. (Fotografía cortesía de Pr News / Coty Inc. / Newscom)
Si la suerte, por tanto, está del lado de aquellos que esperan, solo
un año ha hecho falta para restaurar un punto en el mapa para Ralph Toledano. Uno bien grande. Puig
nombraba esta semana presidente de la división de moda al ex-presidente
de Chloé, que en este caso se encargará durante 2012 de cuestiones
relacionadas con Jean Paul Gaultier, y posteriormente pasará a ocuparse de Nina Ricci. Paco Rabanne, que actualmente también se haya en plena promoción de 1 Million y Lady Million,
queda fuera del juego en esta ocasión. El baile de los diseñadores,
extrapolado a la economía astronómica, de la mano de los que
verdaderamente la configuran. El vals (armado) de la moda.
La inconfundible imagen de Diane Pernet encanta y aburre a partes
iguales, según la boca que enuncie su descripción. De cualquier manera,
la idiosincrasia de la Dama de Negro de la moda,
porque así es como se la conoce, le ha llevado a un punto tan alto que
ha decido pausar su ritmo, que no sus ganas. Ese punto de inflexión
reverbera ahora mucho más cerca de lo que cabría esperar: Barcelona. Es en la Ciudad Condal donde mañana se inaugura el segundo hijo de Diane, un hermano pequeño del primero, su blog, el festival A Shaded View On Fashion. Curiosamente Diane, que primero fue diseñadora, después crítica de moda y por último bloggera. Looping
inverso donde los haya, teniendo en cuenta la evolución habitual del
mundillo. Volviendo a su recién parido, catalán de nacimiento, se trata
nada menos que de un festival de cine dedicado exclusivamente a la
moda. Co-dirigido por Alex Murray-Leslie y Mahala Alzamora, esta edicion comprende tres competiciones: profesional, estudiantes de diseño, moda y cines; y móviles.
El festival acogerá también un programa de proyecciones, “Best of”,
en el que se podrá ver una selección comisariada por la propia Diane Pernet de los mejores cortos presentados en ediciones anteriores de ASVOFF; así como proyecciones, mesas redondas y charlas con profesionales de la industria. La experta en moda Charo Mora
presentara asimismo una “Carte Blanche” llamada “Narraciones” en la que
se podrán ver algunos de los mejores documentales sobre moda realizados
en España. La Dama de Negro nos atiende confesando que conoce Vanidad,
y desde ese punto la cosa fluye irrefrenablemente.
Lo primero de todo, Diane, la pregunta obligatoria por defecto: ¿Conocías Vanidad o View of The Times?
Hace algunos años, cuando solía ir a Cibeles, mi amigo Mario Canal
me presentó a Emilio Saliquet, el dueño de Vanidad. Acabé leyéndola y
me gustó por su frescura y rapidez (confieso que hace mucho tiempo que
no tengo un número entre mis manos).
Fuiste una de las primeras que, sin necesidad, y tras haber
sido diseñadora y crítica de revista impresa, se abrió un blog. Parece
una carrera a la inversa por lo que vemos en la evolución natural por
defecto: a) hacerse un blog, b) intentar triunfar y c) conseguirlo (o
no).
Recuerdo ser de las pioneras en abrir un blog dedicado a moda, así
que tampoco tenía una referencia sobre la que apoyarme. Estudié cine en
la universidad, después fotografía y después ayudé en producción para
la CBC y Joyce Ma, mientras intentaba hacer emerger mi propia firma. En
2005 abrí ASVOFF, con el
objetivo de darle una plataforma al talento emergente. Costó un tiempo
que la gente entendiera el propósito del blog, y entonces vinieron más
oportunidades incluyendo la época de editora en la revista ZOO.
Si tuvieras que decantarte por cine, moda o fotografía, ¿cuál escogerías?
El cine. Este festival es, sin duda, lo que más frutos y placer me
da, espero que se convierta en un referente internacional, darle más
patrocinadores y que sea reconocido cuando crezca con los años.
¿Y lo de volver a ser diseñadora de moda?
Es curioso, es algo que me pregunta muchísima gente. El otro día,
hablando con mi amigo japonés Take Hirawaka (increíble periodista que
conocí en 1985), me dijo que el mundo del diseño me echaba de menos.
Por mucho que aquello me hiciera sonreír, me hizo darme cuenta de que
yo no lo echaba tanto de menos. Cerré aquel capítulo cuando me mudé a
París hace 21 años.
¿Quién encarna el diseñador de moda perfecto, para Diane Pernet?
Rick Owens. Consigue ser arriesgado y mantener señas comerciales,
mientras sigue redefiniéndose. También soy una gran admiradora de
Boudicca, Raf Simons y Haider Ackermann.
¿Qué colección (de ellos o no) lo cambió todo desde un punto de vista histórico?
Probablemente Comme des Garçons y Yohji Yamamoto, a mediados de los
noventa. Fue una especie de cohete para la moda, que provocó que la
gente (de dentro y de fuera de la industria) se replanteara todo.
Salvando las distancias, tras estar clavada al asiento del
último desfile de Issey Miyake en París, ¿pudo provocar algo parecido
el debut de Yoshiyuki Miyamae?
Por fortuna o por desgracia, con Internet, la gente se ha vuelto mucho
más consciente del pasado y del futuro. Nada parece tener la misma
repercusión ahora.
¿Y el festival? ¿Podrá llegar a tenerla?
He estado en Barcelona muchísimas veces. Escribía para la
revista B-Guided en los noventa, para Juan Montenegro, y siempre me
pareció una ciudad abierta al mundo. Recuerdo cuando Juan trajo mi
primer proyecto aquí, a Barcelona, hace 6 años, el llamado “You Wear It
Well”. Espero que ahora ASVOFF Film Festival se convierta en un evento
anual, talentos como el de Charo Mora capitulando la historia de
vuestra moda y la cantidad de películas que hemos recibido puedan unir
fuerzas para expresarse a nivel internacional.
Con perdón para el amigo sueco, hay colaboraciones y colaboraciones.
Algunas son matrimonios de conveniencia, otras son alianzas
innecesarias de gigantes establecidos, y hay otras que reducen su
apetencia a eso, interés meramente creativo. Por eso muchos corazones
palpitaron al ritmo británico cuando Topshop supo exprimir bien la enorme victoria mediática que llevaba cosechando la diseñadora griega Mary Katrantzou, desde que presentara su primera colección en el marco de la Semana de la Moda de Londres en febrero de 2009.
El talento de Katrantzou en este caso viene acompañado de un dominio
estratégico de los estampados que han ocupado el leitmotiv en las 6
colecciones que lleva en su haber. Maxicollares, interiores de
palacetes coloridos, faldas que emulan la silueta de una lámpara de
mesa… Ambos conceptos podrían ser una máxima hortera si no fuera porque
Katrantzou consigue dotarles de una fuerza y elegancia sublime que ha
ido ganándose fuerza y prestigio en tan solo 2 años. Desde entonces,
han lucido sus creaciones Alexa Chung, Blake Lively en una escena de Gossip Girl, Gillian Jacobs, Dianna Agron, Julia Restoin Roitfeld y hasta la camaleónica Anna dello Russo.
No era de extrañar que Topshop acabara interesándose en ella con el
tiempo. La primera de las colaboraciones repercutió beneficiosamente
hasta tal punto que la diseñadora lanzará este febrero
su segunda línea para la firma inglesa, que se compondrá de 14 piezas
exclusivas en referencia a sus últimos desfiles londinenses. Lo más
apetitoso del tema es el adelanto que nos muestra Karlie Kloss en un
videoarte de Nick Knight para la casa junto con SHOWstudio, donde apreciable queda la esencia de Katrantzou incluso en el mainstream.
La estética pro-comic que sonreía advenediza en la primavera de Phillip Lim hace tan sólo dos meses, queda rotundamente confirmada. Todas y cada una de las prendas que 3.1 Phillip Lim presenta en su línea Pre-Fall 2012
respiran intenciones heroícas y potenciales por igual, pero en cada
caso ambas son bajadas de las nubes a la realidad por algún factor que
consigue neutralizarlas.
Desde las aportaciones más urbanas como las varsity jackets hasta
motivos gráficos que guiñan a las tipologías de Lichtenstein, los
excentricismos comienzan a brillar por su ausencia cuando hablamos del
tejido. Se valoran los materiales austeros en las prendas de más
abrigo, los falsos juegos de blanco por marfil y los tejidos
reversibles de las chaquetas. Uno de los elementos a destacar en el
Crucero de Phillip Lim es sin duda el calzado, en especial el zapato
con print de leopardo, a medio camino entre creeper y cuña. De diez.
El resultado final de la colección: siluetas que a veces tornan
masculinas, cortes arriesgados en bajos y en ausencia de levitas,
solapas estratégicas en blusas, y jerseys de flecos con mangas oversize.
Todo ello combina un agradecimiento al acertado ensamble de colores,
que es donde Lim se proclama vencedor en este caso. Cómo diría Lana del
Rey en una de sus canciones antes de ser el fenómeno del momento, You can be the boss girl.
La biografía de algunas personas se escribe en ocasiones a partir de
la huella que dejan cuando fallecen. A tan solo dos días de que se
cumplan nueve meses de la muerte de Elizabeth Taylor, queda confirmado que uno de sus mayores legados son las joyas. En el caso de la legendaria actriz de “Cleopatra” y “La gata sobre el tejado de zinc”,
escarbar un poco es suficiente para descubrir una relación paralela
entre la procelosa posesión de su fortuna en diamantes, zafiros y
rubíes con su intensa ligazón al género masculino.
Si hubo una firma capaz de contentar el apetito de ella y el deseo de ellos, fue Cartier.
Es por ello que ahora la marca dedica una exposición a esta estrecha
concomitancia y ahonda en los grandes amores que tuvo y lució
Elizabeth, aka Liz Taylor, a lo largo de su vida.
El tercero de ellos traslada a 1957, cuando se casó con Mike Todd. La foto que te mostramos abajo muestra a Liz y Mike, en la piscina de su casa de alquiler en la Riviera francesa, y una pequeña videocámara casera congelando el instante en que él le regala un conjunto de tres piezas en diamantes y rubí rojo, que Elizabeth llevaría después en muchas ocasiones.
Richard Burton consiguió cazar a la diva en el 64, y su regalo por San Valentín no fue otro que ‘La Peregrina‘, una perla en forma de pera que había pertenecido al rey Felipe II.
Pero lejos del miedo a la ostentación, la pareja colaboró con Cartier
para hacer de ‘La Peregrina’ una joya completa, un enorme collar lleno
de rubíes y diamantes, con un proceso lleno de peticiones y matices por
parte de Elizabeth que puedes ver en la fotografía.
Pero la joya de la familia, la auténtica pieza de coleccionista que
la copa las retinas de muchos cuando piensan en Liz Taylor. Es el
diamante Cartier que la casa adquirió en una subasta,
el cual a las 48 horas ya estaba en manos de Burton para que su mujer
-poco impresionable ya, suponemos- entrara en frenesí absoluto. No se
quedó corto ya que el collar acabó en su nuca para subir al escenario
de la 42ª Ceremonia de los Oscars en 1970.
Si el talento y el carisma de una de las actrices más legendarias de Hollywood quedó patente en cintas como ‘Una mujer marcada’, ‘¿Quién teme a Virginia Woolf?‘
o ‘Miércoles de ceniza’, la montaña rusa de los 8 matrimonios de
Elizabeth Taylor queda patente en sus la ingente cantidad de joyas y
objetos de lujo que acumuló en su vida, y que hace tan sólo 6 días
recopilaban 119 millones de euros en la subasta que tuvo lugar en la
casa Christie’s de Nueva York. El amor, ese curioso y amplio sentimiento.
Dejando atrás el interés y la búsqueda de innovación que aguardan antes de un desfile de París o Milán, las colecciones Pre-Fall 2012 suelen ser la clave
para algunos de los conceptos que desarrollan los diseñadores para sus
firmas posteriormente. En muchos casos no suelen anticipar grandes
paradigmas, pero se pueden reconocer algunos colores, siluetas o
prendas como futuros protagonistas de las dos semanas más importantes
en el calendario de la moda. Por eso, los diseñadores que se atreven a
cavilar este tipo de reflexiones, elaboran en su mayoría una colección limpia, comercial, de identidad firme y con los matices justos
para que al receptor de la misma no se le vaya la cabeza pensando en el
devenir de qué ocurrirá después. Los casos más brillantes, aparte de
los grandes gigantes que se permiten este infierno cíclico de 4 fases,
han sido esta temporada pocos. Aquí tienes un resumen de los mismos:
PROENZA SCHOULER:La excursión de Jack y Lázaro
Si ahóndaramos en la leve modificación que Proenza Schouler lleva
sometiendo a su canon original que nace en un compendio asociado al de
las hermanas Mulleavy para Rodarte, podríamos decir que ese cambio ha estado intímamente asociado a la búsqueda interna. Esta busca tiene su leit motiv
en un sentido patrio: desde que los bosquejos de estilo navajo que
ambos presentaban en la propuesta para el Invierno de 2011 fueran lo
más aclamado, fotografiado y editorializado de la Semana de la Moda de
Nueva York, Proenza fue desarrollando materiales de textura más áspera,
redució en gran medida los estampados y ahora, también, ha investigado
el volumen en hombros y silueta hacia un tinte deportivo y algo
masculino. Proenza Schouler no pierde la seña de identidad de en
colores ni en técnica, pero añade ocurrencias tan geniales como cierres
de velcro y chaquetas de tejido elaborado a modo de parka. El diez de
los dieces.
ERDEM: El triunfo de la tierra
En una escala cromática que se mueve cómoda del azul al naranja
tierra, los estampados florales y botánicos en una graduación leve
ayudan a crear una serie de prendas visualmente gratas. Desde
gabardinas abotonadas hasta conjuntos de contrastes cítricos,
acompañados siempre de unos kitty heels de tacón bajo que reducen las
pretensiones al objetivo de una colección cómoda, que en esta colección
Pre-Fall se amiga con los fines reconocibles de Erdem hacia el estilo
cocktail.
ÓSCAR DE LA RENTA PRE-FALL 2012: LA SUBLIMACIÓN DEL UPPER EAST SIDE
Lazos, estampados geométricos evocando tableros de ajedrez, cruces de
patchwork… Todo grita establecer la elegancia como la confirmación de
lo que ya conocíamos en Óscar de la Renta. Apuesta en medios, reduce en
innovación.
CALVIN KLEIN COLLECTION PRE-FALL 2012: NO ÉRAMOS TAN INOCENTES
Francisco Costa vuelve a tornar oculta la lencería, incide como antaño
en la hombrera clásica y trajes de chaqueta en materiales austeros como
el fieltro y el paño. Las concesiones se concentran en la cintura
marcada con cinturones finos, y Costa sabe darle a la inspiracion 40′s
un aire de crudeza bastante certero.
Por Mario Ximénez
Fotos, cortesía de Erdem y Proenza Schouler
La electr ónica devenida a elementos sampleados, mezclados con
ritmos hip-hoperos de ralentización degenerada y un imaginario
esotérico y apocalíptico, tuvo su impacto meteórico sobre la tierra en Michigan. Para ser más exactos en Traverse City, una de las ciudades con más crepúsculo e incógnita de la bahía de Grand Traverse, situada en el lago homónimo de la región.
Desde 2005, como un grito al cielo respondido por los dioses, Michael Moore ayudó a crear el Festival de Cine de Traverse City, que resultaría siendo una cuna de cintas alternativas de críticas agradecidas y personajes en cuya lista se incluye la propia Madonna, que presentó en 2008 su film “I am because we are”.
Pero mucho más allá del cine independiente, en un punto físico y mental
de Traverse City que la mayoría de sus habitantes no se atreve a
palpar, Heather conoció a John y ambos conocieron más tarde al pequeño
Jack.
Los dos primeros, Heather Marlatt y John Holland, son mayores que el último, y se conocieron en Interlochen,
una escuela de arte por cuyo prestigio las familias de ambos se
decantaron y por cuyo prestigio ambos quedaron indiferentes.
Finalmente, se mudaron a Chicago y conocieron a Jack, el individuo más
atractivo de los tres y quien llevaría la rienda audiovisual de lo que
ya comenzaba a fraguarse como la historia de un trío musical mágico,
espeluznante y definitivamente distinto. Desde entonces, la historia de S∆LEM
es escrita por seis manos audaces, desentendidas del espacio exterior y
de los estereotipados conceptos musicales -por algo eluden cualquier
amago exógeno de categorizarles musicalmente y niegan su pertenencia a
adjetivos del género electrónico alternativo como el shoegaze, el witch house, o el dubstep, hasta vocablos tan condescendientes como la espeluznante versión de un M83 al que han encarcelado con cadena perpetua-.
En 2008 sale el primer EP del grupo con un título tan especial como Yes, I smoke crack,
agotado en las pre-ventas y razón más que consistente para que la
discográfica IAMSOUND fiche a ambos y produzca lo que será un primer
álbum masterizado frío, desconcertante, atronador y extrañamente bello.
El colofón es sin duda el tema King Night, que Riccardo Tisci usa para el desfile Primavera-Verano 2011 de Givenchy y que suscita el interés de más gente de la que Salem esperaba.
Quizá sea este tema la punta de un iceberg, la parte más visible de un
proyecto que tiene demasiado porcentaje de oscuro y que ahonda en la
búsqueda de lo peor de nosotros. Que no es amable, que no pretende
agradar y que si lo hace, un halo de misterio y dejadez deja aparentar
que ellos son ajenos a todo lo que ocurra más allá de su(s) cabeza(s).
Aún así, el trío de Michigan vuelve ahora a reírse de aquello que aún
no había hecho y versiona el temazo noventero de Alice Deejay, Better Off Alone, en su nuevo EP I’m still in the night (compuesto por 4 canciones que no cambian las tornas, pero tampoco decepcionan).
Si ya habían dado el paso triunfal hacia el mainstream con King Night, establecer como vídeo oficial una imagen distorsianada de Gisele Bündchen
escapando de una jauría de paparazzis durante siete repetitivos
minutos, ha provocado que la gente empiece a buscar como loca quién es
Salem, por qué están aquí y qué narices nos quieren decir. Si algunos
creían que era un (anti)fenómeno efímero que se iría por donde había venido, su respuesta ha dejado claro que se trata de todo lo contrario.
Por Mario Ximénez
Primer vídeo musical de SALEM, “Dirt”
La encarnación de la fama como antifenómero, “Better Off Alone”
El súper hit que hizo llegar a las alturas del mainstream, “King Night”
John graba a Jack, Jack graba a Heather. Es “Asia”
La ralentización llevada al extremo, el pop en menesteres del oscurantismo, “´Till the world ends”